En el Día Nacional del Músico, la quinta edición del homenaje al Flaco reunió generaciones, artistas y emociones en una noche inolvidable que celebró una obra eterna y un legado que sigue marcando piel y alma.

Crédito de foto: Evelyn Argüello.

El pasado viernes 23 de enero, “El Flaco” Luis Alberto Spinetta hubiera cumplido 76 años. En honor a su obra, su legado y profunda incidencia en el Rock Nacional, ese día se celebra también el Día Nacional del Músico, lo cual nos permitió presenciar la quinta edición de uno de los homenajes más emotivamente significativos que se realizan en su nombre: “El Marcapiel”.

Bajo la dirección general de Javier Malosetti, pudimos disfrutar, desde las 19 hs en el Centro Cultural Konex, de un repertorio inolvidable de canciones de las distintas bandas del Flaco, llevadas a cabo por muchos de los músicos originales de las mismas, como Emilio Del Guercio, Machi Ruffino, Dhani Ferrón, el Mono Fontana o Leo Sujatovich, y otros grandes artistas, amigos y admiradores del inolvidable Luis Alberto y su obra, como Fabiana Cantilo, Lisandro Aristimuño y Coti Sorokin.

Algo a destacar de este show no fue solo su enorme repertorio y calidad musical, sino su carácter intergeneracional. Ya desde las veredas que rodean al Konex uno podía observar las edades y estilos tan diversos como la propia obra de Spinetta: fanáticos de Almendra haciendo cosplay del mítico “hombre de la lágrima”, remeras verdes de Artaud, tatuajes de Pescado Rabioso, jóvenes repartiendo volantes de sus bandas tributo, abuelos contando anécdotas de antros porteños donde iban a ver a escondidas los primeros shows de Luis, padres emocionados de poder compartir con sus hijos pequeños esas canciones que, quizás allá lejos en el tiempo, marcaron su infancia o adolescencia. Todos, influenciados de algún modo por un artista que despierta asombro, amor y respeto tanto en propios como en ajenos.

Crédito de foto: Evelyn Argüello.

Como era de esperarse, cada canción que sonó tocó los corazones de cada uno de los asistentes de una manera sublime: “Fermín”, “Perdido en ti”, “Cuenta en el sol”, “Las habladurías del mundo”, “Durazno sangrando”, “Cristálida”, “Despiértate nena”. Casi tres horas de show que atravesaron las más de cuatro décadas de trayectoria del Flaco Luis; una obra inigualable que trasciende el tiempo, que nos invita a disfrutar de lo más etéreo de la música, con acordes imposibles, palabras extravagantes y una fusión de estilos pocas veces vista, no solo en este país sino en el mundo, que reflejan el amor y el compromiso por el arte más allá de la frontera del éxito, que priorizan la dedicación y el cuidado ante los cada vez más frívolos engranajes de la industria del algoritmo.

Spinetta es eso, y quienes hacen posible “El Marcapiel” lo saben muy bien, y por eso, una vez más, hemos podido disfrutar y sentir la enseñanza que nos da su amor.