VICTOR YUNES: “LA MÚSICA TIENE VALOR Y TIENE DUEÑO”

El presidente de SADAIC defendió el sistema de gestión colectiva frente a los decretos impulsados por el Gobierno de Milei, cuestionó la desregulación y explicó cómo funcionan los derechos de autor, la comunicación pública y la distribución de regalías.

Crédito de foto: Flor Cosin.

En medio de las discusiones generadas por los decretos 138/2025, 150/2025 y 765/2024, que modifican distintos aspectos vinculados a los derechos de autor y a las sociedades de gestión colectiva en Argentina, el presidente de SADAIC, Víctor Yunes, se refirió al impacto de las medidas y defendió el funcionamiento de la entidad. Durante la entrevista, habló sobre los cambios en el concepto de comunicación pública, las críticas del Gobierno, la posibilidad de que existan nuevas sociedades de gestión y las dificultades que implica administrar y distribuir derechos autorales en la actualidad.

El conflicto por la comunicación pública

Uno de los puntos más debatidos en las últimas semanas estuvo relacionado con el cobro de derechos en fiestas privadas y eventos sociales. Sobre eso, Yunes aseguró que existe una interpretación errónea respecto del funcionamiento del sistema. “Ellos dicen: ‘¿cómo va a pagar un cumpleaños de 15?’ Pero en realidad nosotros no le cobramos ni a la que cumple 15, ni al papá”, aclaró.

Según explicó, el cobro se dirige a los salones de eventos que desarrollan una actividad comercial y utilizan música como parte de los servicios que ofrecen. “Son negocios que tienen como eje fundamental vender servicios y cobrarlos. Cualquier persona puede entrar a las páginas de estas salas y ver que ofrecen servicio de DJ. Entonces que me expliquen para qué ofrecen ese servicio si no van a utilizar música”, sostuvo.

En esa misma línea, también se refirió a la utilización de plataformas digitales como Spotify en espacios públicos. Para Yunes, muchas veces se confunde la licencia personal que adquiere un usuario con la autorización para utilizar música en ámbitos comerciales o multitudinarios.

“En el mundo son las sociedades de gestión las que les dan licencias de uso a Spotify”, explicó. Y agregó: “Cuando Spotify licencia el uso de sus plataformas, la licencia es personal, generalmente asociada al IP del teléfono, no es multitudinaria”. Según afirmó, la propia empresa habría aclarado en reuniones mantenidas en Argentina que no autoriza la utilización de música para comunicación pública porque no posee esos derechos.

La apertura a nuevas sociedades de gestión

Otro de los aspectos incluidos en los decretos oficiales es la posibilidad de que los autores gestionen individualmente sus derechos o incluso creen nuevas sociedades de gestión colectiva. Aunque Yunes reconoció que la normativa lo habilita, planteó que eso podría debilitar el poder de negociación de autores y compositores.

“Imaginate que un autor tenga que ir a licenciar sus canciones a Spotify por su cuenta, o radio por radio y canal por canal a cobrar individualmente”, señaló. En ese sentido, aseguró que desde SADAIC ofrecen acompañamiento a quienes quieran administrar sus derechos de manera independiente, pero consideran necesario advertir sobre las complejidades del proceso.

“Está en su pleno derecho hacerlo, pero es importante que conozca los pro, los contra y las dificultades de cobrar”, explicó. Además, recordó que cualquier nueva sociedad deberá cumplir requisitos legales, presentar listados de socios y adecuarse a las mismas obligaciones que hoy tienen las entidades existentes.

Crédito de foto: Asociación Peruana de Autores y Compositores.

Auditorías y adecuación a la normativa

Consultado sobre la incorporación de un auditor designado por el Gobierno en las reuniones directivas de SADAIC, Yunes relativizó la novedad y sostuvo que la entidad convive con auditorías estatales desde hace décadas. “SADAIC tiene auditores del Estado desde los años 70 y nunca dejó de tenerlos”, afirmó.

Lejos de interpretarlo como un conflicto, aseguró que muchas veces el trabajo de los auditores resulta útil para mejorar procesos administrativos y de distribución. “El buen auditor no solo controla, también puede orientar y ayudarnos a encontrar mejores formas de hacer las cosas”, indicó.

En relación con los nuevos plazos establecidos para la liquidación de regalías, el presidente de SADAIC aseguró que la entidad ya adaptó su sistema para cumplir con la normativa. Explicó que, según las normas internacionales de CISAC, los pagos suelen realizarse cada tres meses, aunque SADAIC maneja distintos tiempos de liquidación según cada rubro.

“Tenemos pagos semanales, quincenales, mensuales y cuatrimestrales”, detalló. Incluso señaló que la entidad argentina es la única sociedad en el mundo que administra el rubro de publicidad. “La tendencia es que el autor y compositor cobre en un período de dos meses y nuestro sistema ya está adaptado para poder hacerlo”, aseguró.

La entidad forma parte desde hace décadas de las sociedades de gestión más importantes a nivel internacional y recientemente volvió a ser elegida para integrar el Consejo de Administración de CISAC —la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores— durante la reunión anual realizada en Bulgaria. “SADAIC por cuarta vez consecutiva fue elegida entre las 12 sociedades más importantes que integra el Consejo de Administración. Y eso no se lo dan a cualquier sociedad”, remarcó.

“Quieren transferir el valor económico de las canciones”

Para Yunes, detrás de las medidas impulsadas por el Gobierno existe una intención más profunda vinculada al destino económico de los derechos autorales. “La sociedad de gestión es una sociedad privada, no gubernamental, y la obra musical es una propiedad privada del autor”, subrayó.

Desde su mirada, las modificaciones buscan trasladar el valor económico generado por las canciones hacia otros actores privados. “Quieren quitarnos nuestra real ganancia como privados para pasársela a otros privados”, afirmó. Y utilizó una comparación para sintetizar su postura: “Es como decirle al señor del quiosco que no puede cobrar los alfajores”.

También remarcó la importancia de comprender que detrás de cada canción existe un trabajo humano, artístico y profesional. “La música tiene valor y tiene dueño. La música no nace del aire o de un repollo, nace de una persona humana que ha trabajado, que ha estudiado”, sostuvo.

Las obras no identificadas y los reclamos de artistas

Finalmente, Yunes respondió a los cuestionamientos de artistas y compositores que aseguran no recibir correctamente sus regalías. Allí explicó que uno de los mayores problemas de las sociedades de gestión en todo el mundo es la identificación de obras en plataformas digitales.

“Por día se registran 160 mil canciones y muchas veces se suben sin datos correctos, con títulos incompletos o sin identificar autores y compositores”, señaló. Según indicó, más del 30% de las obras que circulan en plataformas presentan problemas de identificación. Aun así, sostuvo que SADAIC logra reconocer más del 92% de las obras nacionales y que el porcentaje de material internacional no identificado ronda el 20%.

Cuando una canción no puede asociarse correctamente a un autor, explicó, el dinero correspondiente se redistribuye entre las obras previamente identificadas dentro del sistema. “Por el momento es la manera más razonable de distribuirlo”, afirmó, aunque reconoció que el desafío tecnológico continúa siendo enorme.

“Ojalá aparezca algún algoritmo que pueda identificar todas las obras, sobre todo porque hay canciones en todos los idiomas”, concluyó.

Por Flor Sosa