El artista presenta un nuevo single que reivindica la honestidad emocional y encuentra refugio en los vínculos cotidianos. Mientras continúa consolidando su lugar dentro de la escena pop argentina, se prepara para un hito en su carrera: su primer show en Niceto Club el próximo 25 de julio.
Alan Lez continúa consolidando su proyecto artístico con el lanzamiento de «Me Gustas Mucho», una canción que encuentra potencia en la sencillez y que propone un gesto cada vez más inusual: decir lo que se siente sin rodeos. A través de una letra que abraza la vulnerabilidad y reivindica el valor de los vínculos como refugio frente a la incertidumbre cotidiana, el artista construye una pieza que dialoga con una generación atravesada por el ruido, la sobreinformación y las exigencias constantes.
“Si afuera el mundo igual sigue roto, con vos lo soporto”, canta Alan en uno de los versos más representativos del tema. La frase resume el espíritu de una canción que convierte los momentos compartidos en una forma de resistencia emocional. Para el artista, la obra nació de una búsqueda personal vinculada a la honestidad y a la necesidad de recuperar cierta espontaneidad en los afectos. “Quería poder tener ese acto de rebeldía de decir ‘me gustas mucho’, ser directo. Muchas veces nos guardamos lo que sentimos porque parece algo demasiado simple o banal, pero creo que también es muy lindo ser sencillo dentro de un mundo que nos pide tanto”, explica.
Esa mirada atraviesa buena parte de su presente creativo. Alan reconoce que su música busca construir espacios de refugio y conexión, una idea que también encuentra en el pop como lenguaje artístico. “Siempre intento encontrar una resistencia hacia el mundo exterior. El pop tiene algo de eso: genera lugares seguros. A mí me permitió divertirme en momentos en los que estaba muy triste, y me gusta pensar que mis canciones también pueden acompañar a otras personas desde ese lugar”, sostiene. En ese sentido, entiende su trabajo como parte de una tradición donde la emoción y la búsqueda de identidad ocupan un lugar central, recuperando una sensibilidad que históricamente tuvo grandes referentes dentro de la música argentina.
El lanzamiento llega acompañado por un videoclip de fuerte impronta cinematográfica, donde el deseo, la gula y el exceso funcionan como metáforas de liberación. La historia sigue a Alan y a un grupo de bailarines que atraviesan distintos estados de tensión hasta desembocar en una celebración desbordante, entre mesas repletas de dulces y una puesta visual donde el placer deja de esconderse y los prejuicios pierden relevancia. La estética exuberante dialoga con el mensaje de la canción y refuerza la idea de entregarse plenamente a aquello que genera felicidad, sin pedir permiso ni buscar validación externa.
Detrás de esa construcción visual existe además un importante trabajo colectivo. Alan destaca especialmente el aporte de Matrixa y Lis, responsables de un vestuario que se convirtió en una pieza fundamental de la identidad estética del proyecto, así como el trabajo del director Chucho, con quien desarrolló gran parte del concepto visual del videoclip. Acostumbrado a involucrarse activamente en cada detalle creativo, el artista suele realizar sus propios storyboards antes de cada producción audiovisual, una dinámica que le permite trasladar con precisión las imágenes que imagina para sus canciones. A ellos se suma el trabajo del coreógrafo Mati Ramos y de un equipo de bailarines que acompaña al músico desde hace tiempo y que forma parte esencial de la energía escénica que caracteriza sus presentaciones.
Más allá del crecimiento que experimenta actualmente, Alan no pierde de vista el camino recorrido. Tras años de trabajo independiente y autogestión, hoy atraviesa una etapa de expansión profesional que le permite potenciar sus ideas con nuevos recursos sin abandonar la identidad que construyó desde sus comienzos. Por eso, cuando piensa en el lugar que ocupa dentro de la industria musical, elige una palabra por encima de cualquier otra: perseverancia. “Para mí tiene que ver con eso, con pasar de hacer todo de manera independiente a poder vivir concretamente de las canciones. La perseverancia es lo que sostiene todo el proceso”, afirma.
Mientras «Me Gustas Mucho» continúa sumando reproducciones y consolidando esta nueva etapa artística, Alan Lez se prepara para uno de los desafíos más importantes de su carrera. El próximo 25 de julio se presentará por primera vez en Niceto Club, un escenario emblemático para la música argentina y una fecha que marcará un nuevo capítulo en el crecimiento de un proyecto que encuentra en la sensibilidad, la convicción artística y el trabajo constante sus principales motores.
