La cantante, compositora y pianista se presentará el próximo 19 de junio en Nempla con banda completa para mostrar material inédito, adelantar gran parte de las canciones de su próximo EP. En un momento de expansión creativa, la artista profundiza una búsqueda que cruza soul, jazz, R&B y ritmos latinos, mientras consolida una identidad musical cada vez más personal.

El próximo 19 de junio, TÓNICA subirá al escenario de Nempla para ofrecer uno de los conciertos más significativos de su recorrido reciente. La fecha no solo funcionará como una presentación en vivo de su repertorio actual, sino también como una puerta de entrada al universo creativo que viene construyendo de cara a su próximo lanzamiento discográfico. Con banda completa y una puesta renovada, el show marcará el inicio de una nueva etapa artística atravesada por la exploración sonora, la sensualidad y una búsqueda expresiva que amplía los límites de su proyecto.

La expectativa alrededor de esta presentación se sostiene, en gran parte, por el carácter inédito del material que sonará durante la noche. Según adelanta la propia artista, buena parte del concierto estará dedicada a revelar canciones que integrarán su próximo EP, además de presentar una versión renovada de su propuesta escénica. “El show en Nempla va a estar increíble, estoy muy manija y contenta. Se van a encontrar con todo lo nuevo que se viene, una nueva versión de mi música y del proyecto”, asegura. A eso se suma un condimento especial que convierte a la fecha en una oportunidad única para sus seguidores: “No se lo pueden perder por dos razones: primero porque voy a spoilear gran parte del EP… y segundo porque va a ser el último show por varios meses”.

El próximo EP de TÓNICA estará atravesado por una fuerte impronta sensual y por composiciones que exploran nuevas formas de narrar emociones y experiencias personales. Más que un cambio abrupto, la artista describe este proceso como una apertura hacia territorios desconocidos, impulsada por una mayor libertad creativa y por el deseo de permitirse nuevas posibilidades dentro de su escritura y su interpretación. “Puedo contar muy poquito… pero se viene mucha sensualidad, canciones un poco distintas y una búsqueda nueva que me tiene re entusiasmada. Estoy probando cosas nuevas y dejándome llevar un poco más”, adelanta, dejando entrever una transformación artística que comenzará a revelarse en vivo durante esta presentación.

Si Índigo puede leerse como una muestra de madurez compositiva y refinamiento sonoro, el material que TÓNICA prepara para su próximo EP parece llevar esa búsqueda todavía más lejos. La artista habla de una etapa atravesada por la sensualidad, la experimentación y una mayor libertad creativa, elementos que dialogan naturalmente con la evolución que viene mostrando en sus últimos lanzamientos.

Esa transformación encuentra un correlato directo en las músicas que hoy alimentan su imaginario creativo. Su propuesta dialoga con el soul contemporáneo, el jazz, el groove y el R&B, al tiempo que incorpora cada vez con mayor naturalidad elementos provenientes de distintos ritmos latinoamericanos. “Hoy mi música anda entre el soul, el jazz, el groove, un poco de R&B y algunos ritmos más latinos que vienen apareciendo bastante”, explica. “Mis refes actuales son D’Angelo, Erykah Badu y Sade, pero estoy mucho en búsqueda, escuchando cosas nuevas y viendo hacia dónde me lleva todo eso”.

TONICA
Crédito de foto: Ezequiel Bondioni.

Otro de los acontecimientos que marcaron este período fue su participación en el 100 Fronteiras Jazz Festival, celebrado en Foz do Iguaçu, Brasil, en el marco del Día Internacional del Jazz impulsado por la UNESCO. La experiencia significó un punto de inflexión dentro de su trayectoria, no solo por la magnitud del evento sino también por la posibilidad de conectar con audiencias de distintos países y culturas. “Brasil estuvo muy lindo, la pasé increíble. Fue de las experiencias más grandes y más lindas que tuve hasta ahora”, recuerda la artista. Más allá de la relevancia profesional de la invitación, el aprendizaje más importante estuvo vinculado al poder universal de la música. “Me llevo muchas cosas, pero sobre todo la oportunidad de estar ahí, tocar con otro público, en otro país. Ver cómo la música conecta igual, estés donde estés, fue muy hermoso y me dejó con muchísimas ganas de seguir viviendo experiencias así”.

Con apenas 19 años, Nicole O’Donnell —la artista detrás de TÓNICA— continúa construyendo una carrera marcada por la sensibilidad, la curiosidad y una permanente vocación de búsqueda. Entre la elegancia del jazz, la calidez del soul y una creciente apertura hacia nuevos sonidos, su presente encuentra un equilibrio entre identidad y transformación. El concierto del próximo 19 de junio aparece entonces como mucho más que una nueva presentación en vivo: será la posibilidad de descubrir, en primera persona, el próximo capítulo de una de las voces emergentes más interesantes de la nueva escena.

Por Flor Sosa